El tour de un día a la Montaña de Colores y el Valle Rojo se desarrolla en la región de Cusco, específicamente en la provincia de Canchis, distrito de Pitumarca, dentro del área de conservación regional Ausangate. La jornada comienza con el recojo temprano en la ciudad de Cusco, seguido de un viaje por carretera hasta el punto de inicio de la caminata, ubicado a más de 4,600 metros sobre el nivel del mar. Desde allí, se emprende una caminata de aproximadamente 3 kilómetros, ascendiendo hasta alcanzar los 5,036 metros de altitud, donde se puede apreciar un paisaje montañoso de múltiples colores debido a la composición mineral del terreno. Posteriormente, se continúa hacia el Valle Rojo, caracterizado por sus formaciones geológicas de tonalidades rojizas, resultado de la alta concentración de minerales en la zona. Durante el recorrido, es común observar fauna local como alpacas y llamas, así como interactuar con pobladores que mantienen tradiciones ancestrales. La excursión concluye con el retorno a Cusco, ofreciendo una experiencia única de contacto con la naturaleza y la cultura andina.
El tour de un día a la Montaña de Colores y el Valle Rojo comienza en la ciudad de Cusco, ubicada a 3,399 m s. n. m., con el recojo de los participantes en sus respectivos hoteles entre las 3:00 y 3:30 a.m. Desde allí, la movilidad turística parte hacia el sureste, recorriendo la vía Cusco–Puno, pasando por localidades como Saylla, Oropesa (famosa por su pan), Urcos y el distrito de Quiquijana. Tras aproximadamente dos horas de viaje, se llega al pueblo de Cusipata, donde se ofrece un desayuno andino en un restaurante local. Luego se continúa en transporte por una carretera afirmada que atraviesa paisajes altoandinos y comunidades como Chillihuani hasta llegar a la comunidad de Phulawasipata, ubicada a unos 4,600 metros sobre el nivel del mar. En este punto, se inicia la caminata guiada de aproximadamente 3 kilómetros, durante 1.5 a 2 horas, ascendiendo por rutas naturales entre rebaños de llamas y alpacas, hasta alcanzar la cima de la Montaña de Colores (Vinicunca), a más de 5,000 m s. n. m. Tras disfrutar de las vistas, el grupo se desvía por una ruta menos transitada hacia el Valle Rojo, un espectacular paisaje de formaciones geológicas de tonos intensamente rojizos. Luego, se desciende caminando nuevamente hacia Phulawasipata, donde espera la movilidad para retornar a Cusipata. Allí se sirve un almuerzo tipo buffet. Finalmente, se emprende el viaje de regreso por la misma ruta hacia Cusco, llegando entre las 5:00 y 5:30 p.m.
Sí, es muy recomendable aclimatarse en Cusco al menos 1 o 2 días antes del tour. La Montaña de Colores se encuentra a más de 5,000 metros sobre el nivel del mar, por lo que el riesgo de mal de altura es alto si no se ha hecho una aclimatación previa. Permanecer en Cusco o hacer tours a sitios más bajos como el Valle Sagrado ayuda a preparar el cuerpo y disfrutar la experiencia sin contratiempos de salud.
La caminata es de dificultad moderada a exigente, dependiendo de tu condición física y experiencia en altura. Aunque la distancia no es larga, la altitud puede causar fatiga, dificultad respiratoria y malestar. La subida final es empinada, pero puedes tomar descansos y avanzar a tu propio ritmo. También existe la opción de alquilar caballos en el lugar, lo que ayuda a quienes no se sienten cómodos caminando toda la ruta.
Sí, es posible, pero se recomienda tener una condición física mínima y estar bien aclimatado. El ritmo de caminata es lento, con descansos frecuentes. Además, puedes contratar un caballo para ayudarte a completar gran parte del trayecto. La clave es avanzar sin apuro, hidratarse bien y estar atento a señales de mal de altura. El esfuerzo vale la pena por la vista impresionante que se tiene desde la cima.
La mejor época es durante la temporada seca, entre abril y octubre, cuando hay más sol y el cielo despejado. Esto permite apreciar plenamente los colores naturales de la montaña. Durante la temporada de lluvias (noviembre a marzo), puede haber neblina, barro o incluso nieve que cubre la vista. Sin embargo, en cualquier mes puede haber cambios climáticos, por lo que siempre se recomienda estar preparado para lluvia y frío.
¡Sí! La Montaña de Colores ofrece un paisaje único y muy fotogénico, especialmente en días soleados. Desde la cima se tienen vistas espectaculares de la montaña y del entorno andino. Es recomendable llevar una cámara ligera o un smartphone con buena resolución, además de un protector contra la humedad o el polvo. También es buena idea cargar una batería portátil. No olvides disfrutar el momento más allá de la fotografía.
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Cusco en tu hotel
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